miércoles, 4 de septiembre de 2013

EL VALOR DE LA OFRENDA A DIOS

En el Evangelio según San Marcos Cap.12, Vers.41 al 44, la palabra de Dios nos habla acerca de una mujer que había quedado viuda de su amado Esposo, el mismo que no había sido motivo ni excusa para que su fe y ardiente amor a Dios desfallezca. Al contrario, ella sabía que aunque su amado esposo había deja
do de ser su compañía en esta tierra, había alguien que nunca jamás se alearía de ella, alguien que siempre y siempre lo ostentaría en todas las áreas de su vida y ese alguien era EL DIOS DE LOS CIELOS, el REY DE REYES y SEÑOR DE SEÑOR, JEHOVÁ DE LOS EJERCITOS SU NOMBRE ES.
 
 
Es así que cuando llegó el momento de ir a ofrendar a Dios, su espíritu cobró enorme valor, de tal manera que no escatimó aquellas dos Blanquitas que era todo lo que tenía, mientras que la ofrenda que daban los ricos ante los ojos de Jesús no era de todo lo que ellos tenían sino que dice la palabra de Dios que estos eran simplemente la sobra de sus recursos monetarios, y eso no fue de ningún agrado ante los ojos de Dios, al contrario Dios encontró agrado en la ofrenda de la Viuda que daba todo lo que tenía.

APLICACIÓN:
Dios quiere que nosotros le demos a él de todo Corazón, en cuanto a todo lo que él no dio: Fuerzas(cumplir con todos los deberes espirituales y materiales que a él le agrada, es decir, todos los trabajos espirituales como ser: Ayunos,Prédicas al Aire libre, Visitas de Confraternidad,Vigilias,Oración en Cadena,Misiones,Cargos Espirituales dentro de la Iglesia como Jefe(a),Secretario(a),Tesorero(a) entre otros., también los trabajos materiales como ser: Aseos del Templo, Construcción y Mantenimiento del Templo, Trabajos de bien Social y otros afines, es decir, emplear nuestras fuerzas que Dios dio a nuestro cuerpo como para Dios y no para los hombre.Col.3:23),con todo nuestro Corazón(con gozo, sin resentimiento, ni negligencias, con alegría, con entusiasmo, recordando que todo lo que hacemos para Dios nunca jamás es en vano,sino que todo tiene su respectiva recompensa),con toda nuestra alma(en entera consagración a Dios en su santidad ya que esto nos ayudara a tener cuidado de las tentaciones del enemigo de nuestra alma que es cual León rugiente buscando a quien deborar.),con toda nuestra mente(total meditación en las cosas de Dios, sin estar distrayéndonos con pasiones de la vida,pensando cada momento en las cosas de Dios.)
Ahora bien, si al momento de ir a dejar nuestras ofrendas al alfolí, sentimos una voz,el Espíritu Santo de Dios,que nos habla al corazón y nos dice que ofrendemos en ese momento no uno ni dos ni tres monedas o billetes que tengamos en el bolsillo sino todo, hagamos con la ayuda de Dios, ya que el nos quiere bendecir mas de lo en ese momento tengamos o pensemos en nuestra mente, o bien puede ser una prueba de Dios para saber cuanto amor tenemos para con él, así como le ocurrió al patriarca Abraham al sacrificar a su hijo Isaac.